Igual que el ritual de la alegría, también consta de dos partes.
En éste, la exfoliación es a base de aceites esenciales y sales del himalaya.
La segunda parte se realiza con aceites específicos a las necesidades de cada cliente.
Vuelve a conectar con tus sentidos. En el estrés de la vida diaria nos olvidamos de lo fundamental, nuestras percepciones y nuestros sentidos nos guían.