1.Exfoliación y limpieza. Destruye el carbón arrastrando todos los contaminantes (toxinas, impurezas….) y células muertas, dándole luminosidad y limpieza máxima a la piel.
2.Rejuvenecimiento. Estimula la producción de colágeno y matiza las líneas de expresión y arrugas.
3.Tratamiento para acné. Reduce la actividad de las bacterias que lo producen y la actividad de las glándulas sebáceas. Minimiza el poro y la aparición de nuevas espinillas.